Del año 2000 a la actualidad

Recuerdo el año 2000 y el estado en el que estaba el Internet: la burbuja de las dot-coms acababa de reventar, había menos de 400 millones de personas conectadas a la red, la web seguía en la versión 1.0, Google estaba en pañales y las redes sociales de esa época eran los chats y los foros de discusión.

Era el año en el que los mp3s se empezaban a popularizar gracias a Napster.

Las redes sociales (como se conocen en la actualidad) no existían.

El término “Web 2.0” aún no había llegado a los oídos de las personas.

Windows XP no había sido lanzado al mercado y aún usábamos Netscape e Internet Explorer 5.

Vaya, el Internet avanzaba pese al colapso de múltiples compañías (la burbuja de las dot-coms), aún existía la esperanza de que esta incipiente tecnología (la world wide web empezó en 1994)  cambiaría al mundo por completo.

Regresemos al 2018, la población en Internet ha crecido hasta llegar a tener 3,400,000,000 personas conectadas, es decir, el 46% de la población mundial. Facebook cumplió 13 años, el iPhone 10 años, y YouTube 12 años.

Para tener una perspectiva más clara: Facebook tiene 4 veces más usuarios entrando en su sitio al mes que la población entera de Internet en el año 2000.

Es más, si hablamos del mundo hispanoparlante, mensualmente entran a Facebook 300,000,000 personas.

¡Vaya diferencia!

 

De la televisión al smartphone

Es por eso que en este momento debemos preguntarnos: ¿Por qué son importantes las redes sociales?

Sencillo: la atención de las personas se encuentra ahí.

Cada día aumenta el número de gente conectada a Internet.

Los smartphones se han vuelto la primera pantalla y la televisión continúa perdiendo usuarios pues está siendo reemplazada por Facebook, YouTube, Netflix, Hulu y otros más.

Aquellos que siguen apostando por los medios tradicionales están perdiendo de vista el lugar donde se concentra la mayor atención en este momento.

El Internet permea la vida moderna a una velocidad feroz.

Ahora podemos pedir taxis, comida, el supermercado, medicinas, reservar vuelos, rentar departamentos, y una enorme cantidad de cosas que hace 10 años no podíamos hacer.

¿Alguien más recuerda el juego de la serpiente de los celulares Nokia?

¿O los celulares Sony Walkman?

Son cosa del pasado.

En el 2017, el Internet, los robots, la Inteligencia Artificial, la edición de genes (CRISPR), los automóviles sin piloto y un sin fin de tecnologías más están cambiando el mundo.

¿Y en el mundo empresarial? ¿Qué ha pasado?

Curiosamente la mayoría de las grandes y medianas empresas se aferran a seguir usando los medios tradicionales y dejan a un lado el enorme potencial de Internet.

Pocos se dan cuenta que las redes sociales tienen ventajas enorme sobre los medios tradicionales: puedes conocer el número de personas que han visto tus publicaciones, su lugar de origen, su grupo de edad, sexo, nivel educativo, etc., las veces que han interactuado con tu contenido, qué tipo de contenido les gusta, además de ser infinitamente más barato que anunciarte en un periódico o en televisión.

Por ejemplo, en la televisión un comercial de 20 segundos en prime time de Telecinco (España) cuesta un aproximado de 25,000 € (euros).

En el noticiero nocturno de Televisa (México), esos 20 segundos cuestan $1,084,286 pesos mexicanos ($50,000 dólares).

En la cadena argentina El Trece, 20 segundos equivalen a $600,000 pesos argentinos ($39,000 dólares).

Y para ejemplificar, tomemos en cuenta el rating del noticiero nocturno de Televisa.

Según las estadísticas, este programa tiene 7.6 puntos de rating.

Y cada punto equivale a 57,480 hogares.

Es decir, por $50,000 dólares te pueden ver 436,848 hogares durante 20 segundos.

(Con esa misma cantidad podrías lanzar una enorme campaña vía Facebook).

Y eso sin siquiera considerar el costo de producción de tu comercial.

Además hay que tomar en cuenta el factor de la atención que he mencionado previamente.

La gran mayoría de las personas NO ven tu anuncio.

En el momento en que aparece tu anuncio, es el momento de revisar el Facebook, ir por algo de comida a la cocina, platicar entre ellos, ir al baño, etc.

En resumen, muchos no verán tu anuncio de $50,000 dólares.

La publicidad en televisión sigue teniendo algunas ventajas:

  • creación de imagen y reputación,
  • reconocimiento de calidad,
  • confianza,
  • prestigio casi inmediato.

Si tienes un alto presupuesto, la televisión puede ser ese lugar donde generes un gran interés y al que puedas darle seguimiento posteriormente en redes sociales.

Esto es algo que ha empezado a suceder recientemente y a lo que las grandes agencias de marketing le apuestan.

Sin embargo, si no cuentas con ese presupuesto, la televisión se vuelve un espacio imposible de llegar.

Además de las siguientes desventajas:

  • es casi imposible segmentar a la población que quieres que vea tu anuncio,
  • no puedes saber las inquietudes de tu cliente,
  • difícilmente puedes hacer un llamado a la acción (call to action) para generar una compra inmediatamente,
  • tampoco puedes asegurar que tu siguiente anuncio será visto por el mismo público, lo cual te imposibilita hacer una secuencia de comerciales.

En pocas palabras, no puedes establecer una relación directa con tu público.

Hoy en día, la gran mayoría de los consumidores se encuentran en Facebook.

La inversión necesitada para iniciar o incrementar tu negocio es mucho menor que en el pasado.

Estamos frente a un cambio de paradigma y gran parte de las industrias se encuentran paralizadas frente a esto.

Como dice el gran mercadólogo Gary Vaynerchuk:

It’s always the same thing: pictures, videos, words, sounds… until we die, the “where” is what changes.

(Siempre es lo mismo: imágenes, videos, palabras, sonidos… hasta la muerte, el “dónde” es lo que cambia)

En los últimos años he hablado con directores de empresas y la gran mayoría no tienen la menor idea de que esta revolución tecnológica está pasando frente a sus narices.

Incluso cuando ven a la mayor parte de su personal está usando esta tecnología.

¿No te hubiera gustado ser de los pioneros del auge de la televisión?

No te pierdas esta oportunidad.

Es hora de actuar.